Mensaje del ILO sobre el Coronavirus-COVID 19

                                                                                 Rio de Janeiro, 31 de marzo de 2020

Queridas compañeras y compañeros de las Defensorías del Pueblo de Latinoamérica,

Desde el Consejo Directivo del Instituto Latinoamericano del Ombudsman-Defensorías del Pueblo (ILO) nos ponemos en contacto con ustedes con motivo del momento excepcional que estamos atravesando como humanidad debido a la pandemia del Coronavirus COVID-19. En primer lugar para hacerles llegar nuestro saludo afectuoso en un momento donde se ha impuesto el distanciamiento social, pero en el que el acercamiento humano y de cuidado es fundamental para apoyarnos y encontrar mecanismos colectivos para superar la crisis.

En segundo lugar, para recordarnos el papel esencial que juegan las Defensorías del Pueblo en la defensa integral de los derechos humanos y fundamentales, en momentos en que ciertas restricciones que impone la emergencia sanitaria no pueden ser utilizadas como excusa para la violación de esos derechos. Sin duda que la respuesta a esta emergencia debe ser priorizada, como lo están haciendo la mayoría de los gobiernos de los países afectados, pero de ninguna manera ello puede poner en riesgo el más absoluto respeto al conjunto de derechos de las poblaciones en su diversidad.

Estamos en conocimiento de que algunas medidas adoptadas en países de la región, violan o poniendo en riesgo varios derechos. Sin duda el derecho a la salud (desmantelamiento de sistemas de salud públicos dejando a gran parte de la población sin debida atención, insuficiente infraestructura e insumos generando situaciones de desigualdad en la detección y tratamiento de casos positivos, especulación en costos de bienes de primera necesidad para garantizar el estado sanitario); el derecho a una vida libre de violencia (aumento de feminicidios, violencia intrafamiliar); el derecho al trabajo (despidos masivos, reducción arbitraria de horas de trabajo, impuestos encubiertos a la clase trabajadora, inexistencia de seguros de desempleo); el derecho de asistencia médica de las personas sin hogar, los desplazados, los reclusos, los migrantes y los refugiados indocumentados; limitaciones a las libertades individuales (aislamiento, cuarentena y prohibición de desplazamientos, que si bien son medidas recomendadas por los expertos de salud para combatir la proliferación del virus, han generado situaciones de maltrato y abuso por parte de autoridades policiales y militares) y a las libertades cívicas (imposibilidad de manifestar discrepancias con medidas tomadas unilateralmente e ignorando pedidos y recomendaciones de la sociedad civil organizada); el derecho a la información ciudadana (en donde algunos gobiernos ocultan o tergiversan la información, así como también algunos medios de comunicación exhiben un tratamiento inadecuado de las noticias y no contribuyen a la concientización).

Estas son algunas de las manifestaciones que desde el comienzo de la crisis hemos detectado en nuestra región. La imposibilidad de saber por cuánto tiempo más estas medidas se prolongarán y cómo se profundizará el desconocimiento de derechos fundamentales bajo la justificación de los estados de emergencia, requiere una respuesta clara y contundente de parte de las Defensorías respecto a la inviolabilidad de los Derechos Humanos.

El ILO está al servicio de sus socios y de cada una de las instituciones vinculadas para prestar orientación, apoyo, poner a disposición herramientas que puedan ayudar en la formulación de sugerencias y recomendaciones con relación a las posibles vulneraciones de derechos. El motivo de nuestra existencia es promover y consolidar la presencia de las Defensorías del Pueblo en la región, con el fin de contribuir en la consolidación de los procesos democráticos y el respeto por los derechos humanos. En momentos de crisis es cuando -más que nunca- debemos trabajar intensamente para que la democracia y los derechos de las personas se mantengan como guía de todas las acciones para resolver los conflictos y encontrar las mejores soluciones que protejan nuestra suerte colectiva y la de las futuras generaciones. Desde el abrazo a la distancia y desde el compromiso irrenunciable con los pueblos y todos sus derechos, les hacemos llegar nuestra absoluta confianza en la tarea que las Defensorías desempeñan en esta crisis global colaborando para lograr su superación.

Saludos fraternales,

Consejo Directivo

Instituto Latinoamericano del Ombudsman-Defensorías del Pueblo (ILO)